¿Te esfuerzas en ahorrar y luego tu dinero pierde su valor ante la inflación? ¿Crees que te faltan herramientas para mantener o potenciar el poder de compra de tus reservas? Aquí te damos algunas claves para resguardar tus ahorros.

No basta solo con separar algo de dinero y guardarlo para el futuro. En los tiempos que corren, para que tus ahorros mantengan su valor es necesario que selecciones el instrumento más adecuado, teniendo en cuenta los montos involucrados, la forma en que ahorrarás y las posibilidades a tu alcance.
Ten en cuenta las siguientes recomendaciones para que tus tácticas de ahorro rindan frutos y logres concretar tus proyectos futuros.
Si bien ahorrar en casa, guardando dinero en un frasco, lata o debajo del colchón es un primer paso, este tipo de ahorro informal tiene varios inconvenientes, sobre todo pensando en plazos extendidos.- Entre ellos, la seguridad (un robo o u incendio y todo puede perderse en minutos) y la pérdida de valor frente a la inflación ($100 hoy permiten comprar bastante menos que los mismos $100 hace un año).
- Ir comprando una moneda extranjera fuerte (por ejemplo, dólares o euros) a medida que se dispone de dinero para ahorro suele permitir salvaguardar al menos el valor ante la inflación en moneda local. Permite también que el dinero de ahorro esté claramente separado del que se dispone para gastar y bien cuantificado, por lo que suele funcionar también como incentivo personal. Si el dinero se guarda en casa, igual se corren los riesgos del efectivo en moneda local; algunos bancos permiten mantener fondos en moneda extranjera.
- Mantener los ahorros en forma de bienes materiales valiosos (joyas, arte, mercadería, etc.) o inmuebles puede ser una opción para el largo plazo, ya que por lo general preservan su valor o incluso pueden incrementarlo. Sin embargo, por lo general no se ahorran grandes sumas juntas sino porciones pequeñas que dificultan el acceso a estos bienes y, además, no suele ser fácil vender a buen precio cuando se necesita el dinero.
- Teniendo en cuenta estas necesidades de ahorro poco a poco y disponibilidad en el corto plazo es que se desarrollaron opciones en el mercado. Este ahorro formal (cuentas de ahorro, libretas, fondos de inversión, entre otros) ofrece a los pequeños ahorristas una forma de tener el dinero en lugar seguro, con distintos grados de liquidez (disponibilidad), y manteniendo o aumentando su valor, según los intereses que ofrezcan. Presentan además otras ventajas como el registro legal de los ahorros y la formación de una historia financiera, lo que facilita luego acceder al crédito.
- De todas formas, muchas opciones bancarias como las cuentas de ahorro o las cuentas corrientes cobran diversos gastos que pueden hacer perder algunas de las ventajas financieras aparentes. Si el monto depositado es muy bajo los gastos y comisiones del banco no alcanzan a cubrirse con el interés que se obtiene de esos depósitos y por lo tanto van consumiendo el capital depositado originalmente. Si tus montos de ahorro son limitados, busca opciones como las cuentas gratuitas que ofrecen algunos bancos, empleadores o cooperativas.
- Algunos instrumentos de ahorro están desarrollados para fines específicos: comprar un auto o una moto, asegurar la educación de los hijos, reunir dinero para un viaje, entre otros. Suelen funcionar como un sistema de pago en cuotas anticipadas y el dinero se va actualizando con una tasa de interés. Analiza la disponibilidad en tu país o región.
- Si tus montos de ahorro son considerables, crecientes o para el largo plazo, analiza formas de invertir tu dinero no solo para que preserve su valor, sino para que pueda ir aumentando su valor en relación con los distintos niveles de riesgo que elijas.
Para que el ahorro preserve su valor es importante seleccionar el instrumento más adecuado para tus objetivos, montos disponibles y posibilidades.
Deja una respuesta