Todos podemos mejorar como consumidores, y así tomar decisiones que nos permitan vivir bien sin poner en riesgo las finanzas para el futuro. Claves para gastar tu dinero con inteligencia y responsabilidad.

La economía funciona sobre la base del consumo; pero para tus finanzas personales el consumo es la vía por la que se escurre el dinero que tanto te cuesta conseguir. Publicidades, celebridades, empresas, medios de comunicación, todos te alientan a que sigas comprando. Así, ante los permanentes y extendidos estímulos para que siempre gastes un poco más, es vital que seas un consumidor inteligente.
¿Cómo ponerse límites sin sacrificar felicidad? A continuación, te presentamos algunos tips para que repases tu comportamiento ante el consumo y mejores tus decisiones de compra.- Mantiene tus cuentas en equilibrio. Asegúrate de que tu nivel de vida no exceda tus posibilidades. Si bien puedes endeudarte o comprar en cuotas para aprovechar oportunidades, es importante que tus gastos se mantengan por debajo del dinero disponible y siempre puedas destinar una porción a ahorro para el futuro.
- Infórmate antes de realizar compras importantes. Seguramente no afectará tu economía personal equivocarte con una marca de champú o salsa de tomate, pero cuando se trata de compras de cierta envergadura (ej. electrodomésticos, autos, viajes) es necesario que dediques un tiempo a explorar el mercado antes de tomar una decisión.
- Encuentra la relación precio-calidad que necesitas. Comparar precios, características y especificaciones técnicas de los productos o servicios que queremos comprar permite identificar el verdadero valor, que no siempre coincide con lo que las empresas nos quieren hacer creer. Ten en cuenta en qué tipos de producto te importan valores intangibles como las marcas o la fama, y en qué caso sólo necesitas que funcione.
- Controla los impulsos. En las situaciones de compra hay un estímulo permanente para que compres sin pensar: productos al alcance de la mano, envases llamativos, ofertas únicas, créditos a sola firma, entre otras técnicas de marketing. Asegúrate de no caer en la tentación ni dejarte llevar por el “consumo emocional”.
- Sé responsable. A través del consumo también puedes expresar tus opiniones sobre aspectos como el medio ambiente y la sociedad. Elige comercios y productos que reflejen tus ideales. Considera opciones como emprendedores locales, comercio justo, productos orgánicos, reciclables, artesanías, etc.
- Aprende a decir no. Siempre existe algo más que puedes comprar, y eso lo saben los vendedores: accesorios, garantías extendidas, envíos, promociones extra. Dí “No, gracias” y sigue adelante sin dejarte llevar, si no estaba en tu plan de compra. Si crees que alguna de las propuestas puede resultarte interesante, tómate tu tiempo para evaluarla.
- ¿Qué otro fin podría tener tu dinero? Cada decisión de gasto implica menos ahorro o patrimonio, o como mínimo que dejas de comprar otros productos o servicios. Es importante entonces que determines el orden de prioridad de las cosas a consumir y siempre tengas presente lo que los economistas denominan “costo de oportunidad” (el costo de lo que no hacemos o del arrepentimiento por las alternativas que dejamos de lado).
- Piensa en el largo plazo. No siempre lo más barato es la mejor opción, ya que puede implicar renovaciones, arreglos, repuestos y otros gastos en el futuro. Ten en cuenta que en ocasiones es preferible gastar un poquito más ahora, para obtener un beneficio mayor a largo plazo.
- Haz valer tus derechos. Verifica fechas de vencimiento, lee en detalle las etiquetas, asegúrate de obtener factura por tus compras, pregunta acerca de las garantías y conoce los derechos del consumidor que te protegen en tu ciudad o región.
Mejorar tus decisiones de compra es vital para tomar el control de tus gastos y de tu vida financiera.
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